La lógica del árbol que albergo a las aves
Alicante. La jungla de las letras, 2025
Escarcha. Cencellada. Blanco y negro
como quedara escrito. Caminamos
entre árboles sin sombra pues la luz
se disuelve en la niebla y brilla. Naves
de lo alto, quizás ángeles blancos
o paso breve de una alondra: todo
este silencio para andar a tientas.
Recuerdo este paisaje en otro sitio
—o quizá lo leí. Ardían fuegos,
canturreaban ríos. Descendían
de la montaña alegres cantinelas
de voces y de niños y de pájaros.
Y algo en el cielo ardió. Y no sabría
deciros de esos signos, pues andaba
a tientas por la niebla, desligado
del mundo. Aunque lo ardido señalaba
un lugar en un tiempo, y más allá
se intuyó un despertar. Y era el camino.
© Fernando Romera
© La jungla de las letras
Este es un párrafo. Haz clic en Editar texto o doble clic en el cuadro de texto para editar el contenido. Asegúrate de agregar cualquier información relevante que quieras compartir con tus visitantes.
