

Nos gustan los poetas verdaderos. Fernando Romera es un poeta verdadero. Otro de los espirituales, de los que en este tiempo venimos hablando.
José Luis Puerto
Un libro singular, de estructura y matices poco acostumbrados. Primero por la factura externa: delicado y mínimo el formato que contrasta con título tan largo. La lógica del árbol que albergó a las aves. También por los matices tan ricos, de amplia sabiduría poética, por su profundidad en un tiempo en el que predomina el verso fácil y rápido. Y, finamente, y no menos convincente, porque nos encontramos ante un poeta de escritura lenta, a quien no le hace falta presentar una novedad cada año para que su obra tenga una coherencia expresa.
David Ferrer
Sabemos que la poesía es una actividad intelectual y en este libro esa intelectualidad se plasma en el establecimiento, y posterior descubrimiento por parte del lector, de esa lógica que, además de servir de título para el libro, es también la propia esencia del mismo. Y es que Fernando además de poeta, profesor, etc. es un intelectual
José Antonio García-Albi Gil de Biedma

Reseña de David Ferrer








